Abrazando Vértigos

Texto de la presentación del libro en Madrid

07/02/17

Acompañamos el bonito texto de la presentación del libro Abrazando Vértigos, de Grela Bravo, que su amiga  presentadora del acto, la poeta May Gañán, compartió con nosotros. Gracias de corazón.

La imagen puede contener: 2 personas, personas sentadas e interior

 

Conozco a Grela Bravo desde que sacó su libro: "No es mi

nombre”, con el que también tuve el honor de presentarla aquí, en

Madrid.

En estos años la he visto transitar por la poesía, el relato, la

narración, y la poesía de nuevo. Porque ella siempre vuelve a la

poesía, aunque mejor cabría decir que ella nunca deja la poesía.

La reivindica. Viaja por la vida con ella, la busca y los versos

siempre la encuentran.

Algo que hay que elogiar mucho y destacar de ella porque, en

tiempos en los que el mundo se desmorona ante nuestros atónitos

ojos, volver a la poesía debería ser un deber para mantener la

cordura. Para ejercitarla. En tiempos en los que un loco con

flequillo rubio intenta devolvernos a las cavernas y cambiar las

reglas del mundo para convertir en cárcel el planeta, la poesía

revela más que nunca su esencia.

Esa capacidad para sacarnos de una realidad que cada vez parece

más esperpéntica y virtual e introducirnos en otra más cercana y

directa, más íntima y por tanto, más verdadera. Porque la poesía

nos toca la piel y bucea por ella para encontrarnos las marcas, las

cicatrices y experiencias que cada uno posee y en las que los

versos resuenan.

En su último libro, "Abrazando vértigos", Grela hace acopio de

abismos, para emprender un metafórico vuelo en plancha sobre

sentimientos que un día escocieran y que ahora, sencillamente

navegan con la serenidad de las letras que se alzan para apenas ser

esbozados en unas líneas con las que dibuja situaciones, da voz a

sentimientos y aventura nuevas maneras de acometer las ganas.

Ganas de amar, de ser, de compartir, de escuchar y estrechar esas

íntimas sensaciones compartidas con quien se ha amado.

Ella sobrevuela con sus versos esas relaciones y con serenidad, las

observa desde la atalaya de la viajera que coge la mochila de la vida

para pasearla por otros puertos y poder observar con perspectiva

los hechos.

Y ella nos habla de hechos con los que podemos empatizar todos.

De vértigos que resultan familiares para cualquiera que pueda

decir que ha amado. Para cualquiera que haya sentido también el

frío de una separación y la distancia de unos pasos enormemente

cercanos que se van alejando hasta crear ese durísimo espejismo

de ida y vuelta que provoca el estar lejos, y a la vez tan cerca.

Y os leo uno de sus poemas que dice:

"Se acerca

Se aleja

Se aleja

Se acerca"

Grela observa la vida y abraza esos vértigos cotidianos

asumiéndolos como parte insoslayable de la propia vida, pero

Grela no sólo los abraza, los viste con innumerables adjetivos ( una

de las señas de identidad de la casa) y se detiene a describir esos

momentos como si los mirara fijamente a los ojos desde el vasto

azul de los suyos, para incorporarlos y aprehenderlos.

Por algo ella misma define esta relación de poemas que hoy nos

presenta como "80 formas de adjetivar..."

Y para adjetivar uno tiene que conocer bien aquello de lo que

habla; tiene que hacerlo vivido, porque el adjetivo sólo puede ser

preciso describiendo una experiencia. Y eso es lo que ella aquí nos

muestra.

Una serie de abrazos que a veces, como en este poema que os voy a

leer, resultan desasosegastes:

"No es tu nombre

Es el sonido de sus letras"

Otras concisos y directos, cuando dice:

"Hay un punto donde se quiebra la vida

En esa intersección precisa

que dibuja la comisura de tus dudas

En tu preciosa sonrisa"

Y en ocasiones son abrazos esquivos a la renuncia:

"Vida

El tiempo enredado entre tus carcajadas

De un eco que no termina"

Grela abraza vértigos con las palabras que teje para aquilatar

momentos.

Para apresarlos y no permitir que se vayan del todo.

O para enseñarles tímidamente la dirección de salida, confiando

en que, conociéndola, nunca desaparezcan y permanezcan.

Porque son esos momentos, esas experiencias vitales y

emocionales, las que nos construyen y nos hacen ser quienes

somos y Grela no renuncia a nada de lo que cuenta.

Pareciera que lo cuenta para hacer su propio inventario emocional,

para seguir alzando escaleras en la estructura de ese fuerte

literario desde el que escribe dando forma a cada verso, a cada

libro.

Fuerte y fortaleza desde la que nos lanza cañonazos que son

"Vivas" al aire en forma de poemas.

Conozco a Grela desde hace años. Y en estos años, la he visto

crecer en sueños y en maneras de alcanzarlos.

Es una mujer tozuda. Se fija metas. Y los motivos que escoge

siempre los propulsan sus ganas.

Inasequible al desaliento es una frase que, en ella, resulta

definición metaliteraria.

La podría llevar tatuada en el pecho y cada letra valdría lo que su

coraje le marca.

Si Grela se propone algo, tened por seguro que ese algo saldrá

adelante; y además, más pronto que tarde.

No hay más que ver lo que ha tardado en poner en pie este libro.

Lo piensa, lo hace.

Ella es así.

Desbordante.

Saca tiempo para su trabajo como psicóloga orientadora en

Barcelona Activa, la ciudad de donde es y en la que vive, para

mover varios proyectos personales a la vez, publicar

este"Abrazando vértigos" y mantener abierta, y muy activa su

página de gestión cultural Articularte.

Todo esto hace esta mujer que, además es madre y aunque la veáis

así de guapa y de divina, también tiene otro libro publicado que se

titula "Sobrevivir al dolor", porque es un tema con el que convive

a diario, un infame compañero que le intenta anclar las alas cada

día, aunque no lo consigue, porque ella ya ha demostrado que es

más fuerte que el enemigo.

Ella trabaja, sueña, proyecta y crea mil razones nuevas cada día

para hacer esta vida algo más enriquecedora e interesante.

Por todo eso, creo que hoy es una ocasión bonita para que, los que

no la conozcáis todavía, le pongáis cara y nombre, la escuchéis y

podamos disfrutar todos juntos de su poesía.

May Gañán, artista poeta y periodista

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